El sello de Dios y la marca de la bestia

Sólo dos clases

Sólo puede haber dos clases. Cada grupo está marcado claramente, ya sea con el sello del Dios viviente o con la marca de la bestia o de su imagen.

A medida que nos acerquemos al  fin del tiempo, la línea de separación entre los hijos de la luz y los de las tinieblas será más y más definida. Estarán más y más en desacuerdo. Esta diferencia se expresa en las palabras de Cristo: “Nacido de nuevo”; creado de nuevo en Cristo, muerto al mundo y vivo para Dios. Estos son los muros de separación que dividen lo celestial de lo terrenal, y que describen la diferencia entre los que pertenecen al mundo y los que son escogidos para salir de él, que son elegidos, preciosos a la vista de Dios.

Juzgados por la luz que hemos recibido

Todos deben esperar el tiempo asignado, hasta que la amonestación haya ido a todas partes del mundo, hasta que se haya dado suficiente luz y evidencia a cada alma. Algunos tendrán menos luz que otros, pero cada uno será juzgado de acuerdo con la luz recibida. Cada cual tendrá la luz necesaria para tomar una resolución consciente.

No hay excusa para la ceguera voluntaria

Los que tienen una oportunidad de oír la verdad, y sin embargo no se esfuerzan por oírla ni comprenderla, pensando que si no oyen no serán responsables, serán considerados culpables ante Dios lo mismo que si la hubieran oído y rechazado. No habrá excusa para los que elijan caminar en el error cuando podrían haber entendido lo que es la verdad. Jesús, en sus sufrimientos y su muerte, ha hecho expiación para todos los pecados de ignorancia; pero no se ha preparado remedio para la ceguera voluntaria.

La importancia de la benevolencia práctica

Las decisiones del último día dependen de nuestra dadivosidad práctica. Cristo reconoce todo acto de beneficencia como hecho a él mismo. ¡Cuánto se sorprenderán y alegrarán los humildes
de entre las naciones y entre los paganos al oír de los labios del Salvador: “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mat. 25:40)! ¡Cuán alegre se sentirá el corazón del Amor infinito cuando sus seguidores lo miren con sorpresa y gozo al oír sus palabras de aprobación!

Los motivos moldean las acciones

En el Día del Juicio, algunos invocarán esta buena acción y aquella otra como una razón por la cual deberían recibir consideración. Dirán: “Ayudé a jóvenes a establecerse en los negocios. Di dinero para fundar hospitales. Alivié las necesidades de las viudas y llevé a los pobres a mi hogar”. Sí, pero tus motivos estaban tan contaminados de egoísmo que la acción no era aceptable a la vista del Señor. En todo lo que hiciste, el yo  figuró en forma prominente. Es el motivo lo que da carácter a nuestros actos, marcándolos con ignominia o con alto valor moral.

¿Qué es el sello de Dios?

Tan pronto como el pueblo de Dios sea sellado en su frente –no se trata de un sello o marca que se pueda ver, sino un afianzamiento en la verdad, tanto intelectual como espiritualmente, de modo que los sellados son inconmovibles–, tan pronto como sea sellado y preparado para el zarandeo, este vendrá. Ciertamente ya ha comenzado.

El sello del Dios viviente se coloca sobre los que con plena conciencia guardan el día de reposo de Jehová.*

De los Diez Mandamientos, solo el cuarto contiene el sello del gran Legislador, el Creador de los cielos y la Tierra.

* Esta declaración u otras semejantes deberían comprenderse a la luz de los pasajes citados anteriormente en el capítulo, en los que se indica que Dios considera responsable a la gente sólo por el conocimiento que posee o por el que podría obtener.
             
La observancia del monumento conmemorativo del Señor, el día de reposo instituido en el Edén, el día de reposo del séptimo día, es la prueba de nuestra lealtad a Dios.

Semejante a Cristo en carácter

El sello del Dios viviente solamente será colocado sobre los que son semejantes a Cristo en carácter.
Los que reciban el sello del Dios vivo y sean protegidos en el tiempo de angustia deben reflejar plenamente la imagen de Jesús.

Debemos prepararnos

Si los que creen en la verdad no son sostenidos por su fe en estos días comparativamente apacibles, ¿qué los sostendrá cuando venga la gran prueba y sea promulgado el decreto contra quienes no quieran adorar la imagen de la bestia ni recibir su marca en su frente o en su mano? Ese tiempo solemne no está lejos. En vez de volverse débiles e irresolutos, los hijos de Dios deben cobrar fuerzas y valor para el tiempo de la tribulación.

¿Qué es la marca de la bestia?

Juan fue llamado a contemplar a un pueblo distinto de los que adoran a la bestia o a su imagen al guardar el primer día de la semana. La observancia de este día es la marca de la bestia.

La señal o sello de Dios se revela en la observancia del séptimo día, monumento recordativo de la creación por el Señor... La marca de la bestia es lo opuesto a esto: la observancia del primer día de la semana.

¿Cuándo se recibe la marca de la bestia?

Nadie hasta ahora ha recibido la marca de la bestia.

La observancia del domingo no es aún la marca de la bestia, y no lo será sino hasta que se promulgue el decreto que obligue a los hombres a santificar este falso día de reposo. Llegará el tiempo cuando este día será la prueba; pero aún no ha venido.

Mientras que la observancia del falso día de reposo (domingo), en acatamiento a la ley del Estado y en oposición al cuarto Mandamiento, será una declaración de obediencia a un poder que está en oposición a Dios, la observancia del verdadero día de reposo (sábado), en obediencia a la Ley de Dios, será una señal evidente de la lealtad al Creador. Mientras que una clase de personas, al aceptar el signo de la sumisión a los poderes del mundo, recibe la marca de la bestia, la otra, por haber esco- gido el signo de obediencia a la autoridad divina, recibirá el sello de Dios.

La imposición de la observancia del domingo es una prueba

Nadie es condenado hasta que haya tenido la luz y haya visto la obligación del cuarto Mandamiento. Pero, cuando se ponga en vigencia el decreto que ordena falsificar el sábado, y el fuerte clamor del tercer ángel amoneste a los hombres contra la adoración de la bestia y su imagen, se trazará claramente la línea entre lo falso y lo verdadero. Entonces, los que continúen aún en transgresión recibirán la marca de la bestia.

Oración

Oremos para que el sábado, como señal de Dios, sea más que una teoría en nuestra vida: que sea algo práctico.





Autora: Ellen G. White
Extracto de: Eventos de los últimos días
Fuente: www.adventistas.org/10dias
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