¿Estás seguro de tu salvación?

El pastor Robert J. Wieland hace una hermosa reflexión acerca del tema de nuestra seguridad de salvación, que tan a menudo se discute en nuestras iglesias.

Este artículo está escrito por el ya fallecido Robert J. Wieland, pastor que trabajó durante más de 50 años en el ministerio, 20 de los cuales desempeñó su labor como misionero en África. Es autor de varios libros altamente recomendables (muchos de los cuales están disponibles gratuitamente en internet y en español). Dejó de trabajar como misionero para continuar su ministerio formando parte del "Comité para el estudio del mensaje de 1888", mensaje que siempre amó, defendió y transmitió a los demás.

El problema de la “SEGURIDAD”

Querido amigo de “Dial Daily Bread”*,

¿Puede algún ser humano tener la seguridad de su salvación eterna y personal? La contestación normal suele ser “Sí”, pero la gente a menudo pasa por alto la triste realidad de que en el juicio final Jesús dice: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor... y entonces yo les declararé: Nunca os conocí: apartaos de mí" (Mateo 7:22, 23). ¡Algo extremadamente triste está yendo mal! Estas personas se han auto engañado, y la fe que pensaban que era real resultó ser una falsificación, ya que no habían "obrado" obedientemente los mandamientos de Dios.

Así que, ¿cómo podemos resolver este problema de “seguridad”? Diciendo: “¡Me siento bien! Eso demuestra que estoy seguro de mi salvación eterna”, podría ser prueba de un trágico error. Por otro lado, temer y preocuparse constantemente no es el plan de Dios tampoco. Algunas ideas que pueden apuntar hacia una respuesta son las siguientes:
  1. Hay algo que merece nuestra atención más importante que nuestra propia salvación personal, y es el éxito de Cristo en la gran controversia con Satanás. Cuando nuestro interés se centra en Él, en su obra y en su éxito, nuestra preocupación centrada en el yo y nuestro miedo desaparecen.

  2. Si tratas de basar tu “seguridad” en tu propia fe, tu obediencia, tus obras, etc., siempre te estarás preguntando si tienes suficiente “fe” u “obras” u “obediencia”. El foco de tu interés y preocupación seguirá siendo el yo, no importa si utilizas terminología piadosa. El resultado inevitable es una de estas dos cosas: la arrogancia espiritual (“Yo soy rico… y no tengo necesidad de nada”, Apo. 3:17) o el desaliento espiritual (“Me gustaría ser lo suficientemente bueno para ir al cielo”).

  3. Incluso si nosotros dijéramos la frase correcta: “Mi seguridad está en Cristo”, nuestra afirmación “en Él” no tiene valor si la evidencia de estar “en Cristo” falta en la vida. No hay conflicto entre “fe y obras”. La verdadera fe se demuestra por las obras, las cuales deben verse en el día del juicio; no nos salvan, pero prueban que nuestra fe es genuina.

  4. Nuestra seguridad real es, por tanto, lo que Cristo hizo por la raza humana. Somos “justificados por su sangre” (Rom. 5:9) que fue derramada en la cruz. Él nos escogió para ser salvos eternamente, "nos ha elegido", y quiere que "todos los hombres sean salvos." Tendrás que confesar, si eres salvo finalmente, que tu salvación se debe a la iniciativa de Dios.

¿Te estás resistiendo a su voluntad? ¿Interpones una voluntad rebelde en contra de él? ¿Resistes a las convicciones de pecado del Espíritu Santo? Gracias a Dios por enviar a Jesús para morir tu segunda muerte, para salvar tu alma. Deja que su Espíritu te guíe en los caminos de la obediencia. Deja de preocuparte por ti mismo.



*Dial Daily Bread es una página web y un blog donde están publicados en inglés reflexiones del Pr. Robert J. Wielahnd (www.dialdailybread.blogspot.com). Puedes leer algunos de estos artículos traducidos al español en: http://www.libros1888.com/mdv.htm





Fuente: http://dialdailybread.blogspot.com/2011/12/problem-of-assurance.html
Traducción: Equipo Tocad Trompeta

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