MESMERISMO

“Los hombres y las mujeres no deben estudiar la ciencia relativa a cómo poner en cautiverio las mentes de los que se relacionan con ellos. Esa es la ciencia que enseña Satanás. Tenemos que resistir todo lo que se le parezca. No tenemos que relacionarnos con el mesmerismo ni con el hipnotismo: ésa es la ciencia del que perdió su condición original y fue expulsado de las cortes celestiales.” (Mente, Carácter y Personalidad, p. 741)

Ellen G. White (EGW) se refiere en varias ocasiones en sus escritos al mesmerismo. En la cita anteriormente expuesta, vemos que ella advierte en contra de relacionarnos con el mesmerismo ni con el hipnotismo, y aún más, nos advierte que es la ciencia de Satanás. ¿En qué consiste realmente?

Al mesmerismo también se lo conoce como la doctrina del magnetismo animal, término que también emplea EGW. Veamos por ejemplo la siguiente cita en la que se relaciona el magnetismo animal con el espiritismo: “El mundo, que se supone estar beneficiándose tanto con la frenología y el magnetismo animal, nunca ha estado tan corrompido. Satanás usa precisamente estas cosas para destruir la virtud y colocar el fundamento del espiritismo.” (El Evangelismo, p. 438).

Mesmerismo o magnetismo animal, hipnosis, frenología y espiritismo no son doctrinas o prácticas inofensivas, sino que provienen del mismo Satanás.

La doctrina del mesmerismo postula que existe un llamado medio etéreo o éter que actúa como agente terapéutico, es decir, que actúa para sanar enfermedades.

Fue el médico alemán Franz Mesmer (1733 – 1815) quien descubrió lo que él llamó magnetismo animal y otros después llamaron mesmerismo. El avance de las ideas y prácticas de Mesmer hicieron que James Braid (1795 – 1860) desarrollara la hipnosis en 1842. Por lo tanto, el mesmerismo fue el precursor de la hipnosis, de la cual también habla profusamente EGW. El mesmerismo fue muy popular y practicado en la segunda mitad del siglo XVIII.

Mesmer nació en la aldea de Iznang (Suabia), en Alemania. Después de estudiar en las universidades jesuitas de Dilinga e Ingolstadt, estudió medicina en la Universidad de Viena en 1759. En 1766 publicó una tesis cuyo título en latín fue De planetarum influxu in corpus humanum, en la cual estudiaba la influencia de la Luna y los planetas sobre el cuerpo humano y las enfermedades (astrología médica). Sin embargo, existen evidencias que sugieren que plagió su tesis de un trabajo de Richard Mead (1673-1754).

Mesmer postula la existencia del éter como un fluido universal que no deja ningún vacío. Según Mesmer, el éter ejerce una influencia mutua entre los cuerpos celestes, la Tierra y los cuerpos vivientes. Hereda esta teoría de varios autores y filósofos como Platón, con sus ideas del alma del mundo y de la materia prima, y también de Aristóteles, con su doctrina del quinto elemento, conocido además por quintaesencia en la Edad Media. Estas teorías, retornadas por el hermetismo, dan origen a la noción alquimista de fluido. Para los alquimistas, la materia prima es un caos, una sustancia absoluta y omnipresente. La energía universal, al unirse a ella, forma al mundo y a todos los seres que lo habitan y se transforma en el principio vital único. El médico y alquimista suizo Paracelso (1493 – 1541) estima de este modo que la luz tiene actividad y su acción se ejerce sobre el caos primitivo y ve en el aura (desdoblamiento psíquico del cuerpo humano) una manifestación del principio vital universal. La doctrina espiritista otorga un lugar importante a la noción de fluido, ya que éste llega a ser el agente intermediario del que se sirven los espíritus para manifestarse al mundo sensible. El espiritismo moderno le da un nombre más científico, utilizando el término de onda o de radiación.

En el mundo del ocultismo el éter es considerado como un campo espiritual que rodea a todos los seres vivos, incluso al planeta tierra. En este campo es donde viven los espíritus de las personas fallecidas. También es el dominio espiritual donde los magos y psíquicos, como Nostradamus, reciben su información clarividente.

El hinduismo y otras religiones orientales afirman que mediante la meditación se puede sentir y comprender, por la intuición profunda, ese flujo o nexo universal, y por lo tanto aproximarse al sentido de la vida. Se considera que meditar en el éter (principio vital o latido de todas las cosas) hace que el practicante pueda comenzar una práctica espiritual o mística, y que se pueda aproximar a una empatía profunda, no sólo hacia los demás seres humanos, sino hacia todas las cosas que participan en los procesos de la naturaleza, desde los seres vivos hasta las materias inertes en transformación.

La terapéutica de Mesmer consistía inicialmente en el uso de imanes, y posteriormente en una imposición de las manos o “traspaso” localizado o general, dependiendo de la enfermedad. Esta imposición debía devolver la tonicidad nerviosa a los pacientes y eliminar dolores y tics nerviosos.

Ellen G. White y el Mesmerismo

EGW fue varias veces acusada, sobre todo al inicio de su ministerio, de estar mesmerizada cuando recibía visiones proféticas. Incluso ella misma llegó a creerlo. Sin embargo y después de momentos de angustia y oración, se demostró que sus visiones no eran producto del mesmerismo o hipnosis.

En Primeros Escritos, página 21, leemos la siguiente experiencia: “Un médico, que era un célebre mesmerizador, dijo que mis visiones eran mesmerismo, que yo era una persona muy dócil y que él podía mesmerizarme y darme una visión. Le respondí que el Señor me había mostrado en visión que el mesmerismo era del diablo, que provenía del abismo y que pronto volvería allí, junto con los que lo practicaran. Le di permiso para mesmerizarme si podía. Lo probó durante más de media hora, recurriendo a diferentes operaciones, y finalmente renunció a la tentativa. Por la fe en Dios pude resistir su influencia, y ésta no me afectó en lo más mínimo.”

EGW siempre se declaró en contra de estas prácticas en la que una mente dominaba sobre otra mente y aconsejó enfáticamente que los cristianos no tuvieran nada que ver con ellas. Prácticas que además pretendían la curación de cualquier tipo de enfermedad, como hoy promete la hipnosis moderna. Ella declaró: “La cura mental debe estar libre de todo encantamiento humano. No debe apoyarse en la humanidad sino elevarse hacia lo espiritual, echando mano de lo eterno.” (Mente, Carácter y Personalidad, p. 750).

"Si Satanás puede anublar y engañar la mente humana al punto de inducir a los mortales a creer que hay en ellos un poder inherente para llevar a cabo grandes y buenas obras, dejarán de confiar en que Dios hará por ellos lo que creen que tienen poder para hacer por sí mismos. […] Satanás seduce hoy a los hombres como sedujo a Eva en el Edén: lisonjeándolos, alentando en ellos el deseo de conocimientos prohibidos y despertando en ellos la ambición de exaltarse a sí mismos. Fue alimentando los mismos males que causaron su caída, y por ellos trata de acarrear la ruina de los hombres "Y seréis como Dios ­dijo él­, conocedores del bien y del mal" (Gen 3:5, VM).” (Mente, Carácter y Personalidad, p. 751).


Fuentes:
- Wikipedia
- Mente, Carácter y Personalidad
- Primeros Escritos

3 comentarios:

  1. Gracias,excelente informacion.Dios los bendiga por estos articulos que verdaderamente nos ayudan a identificar las trampas del enemigo.

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  2. Excelente información sigan en el servicio. Bendiciones

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  3. IMPRESIONANTE E INTERESANTE ARTICULO, ESTO NOS ABRE MAS LOS OJOS PARA NO CAER EN LOS PODEROSOS ENGAÑOS DE NUESTRO ASERRIMO ENEMIGO,DIOS LOS BENDIGA.

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