El ministerio de la diversión

Viendo algunos de los sitios adventistas en la web, en el de los Jovenes Adventistas en Misión de mar del Plata, Argentina; me encontré con articulo titulado "El ministerio de la diversión". El cual en el concepto general me resultó muy interesante, como para compartirlo con ustedes.

Aunque el post esta orientado a la cada día más insidiosa y marcada tendencia de que hay que divertir -en especial a los jóvenes- en nuestras iglesias. Es una realidad indiscutible que esta nueva moda o tendencia ha impregnado toda nuestra adoración, especialmente en la forma.

En una búsqueda, mucha veces honesta, de que nuestros cultos y actividades sean más atractivos, originales, masivos, modernos y competitivos ante las ofertas que ofrece el mundo; nos hemos valido de recursos malos e incorrectos, totalmente ajenos a la correcta adoración a Dios. Obviamente los cuales no han venido de la correcta fuente de inspiración, que es Dios. Satanás nos brinda recursos muy interesantes para aquellos que sin un fundamento sólido y ante la búsqueda de una forma más 'cool' de adorar a Dios, lo único que generalmente hemos logrado es alejar a Dios de nuestros cultos y reuniones.

Podríamos hablar muchísimo sobre la gran cantidad de elementos y recursos no santificados que hemos incorporado a nuestra adoración a Dios. Muchos de ellos hace unos años eran totalmente rechazados, pero lamentablemente hoy son parte 'fundamental' de la adoración publica de muchas de nuestras iglesias. El siguiente vídeo es una muestra clara de una de los "entretenidos recursos" del nuevo ministerio de diversión...




"Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina." (Tito 2: 1).

Hemos olvidado el consejo inspirado, "Ciertamente el tiempo está demasiado lleno de señales del conflicto venidero para que eduquemos a la juventud en diversiones y juegos" (Mensajes Selectos, Tomo 1, Pág. 155).

"Estamos en continuo peligro de ponemos por encima de la sencillez del evangelio. En muchos hay un intenso deseo de sorprender al mundo con algo original, algo que arrebate a la gente a un estado de éxtasis espiritual y cambie el orden actual de lo que se conoce. Hay, sin duda, gran necesidad de un cambio, pues la santidad de la verdad presente no se comprende como es debido; pero lo que necesitamos es una transformación del corazón que sólo se puede obtener buscando individualmente la bendición de Dios, e implorando en busca de su poder y orando fervientemente para que su gracia venga sobre nosotros a fin de que nuestros caracteres puedan ser transformados. Este es el cambio que necesitamos, y para lograr esta experiencia debemos utilizar energía perseverante y manifestar sincero fervor; debemos preguntar con verdadera sinceridad: ¿Qué debo hacer para ser salvo? Tenemos que saber con exactitud qué pasos estamos dando hacia el cielo".

"Cristo dio a sus discípulos verdades cuya anchura, profundidad y valor poco apreciaban y ni siquiera comprendían; ahora existe la misma condición entre el pueblo de Dios. También hemos fracasado en comprender la grandeza y en percibir la belleza de la verdad que Dios nos ha confiado. Si avanzáramos en conocimiento espiritual, veríamos que la verdad se desarrolla y ensancha en formas que ni siquiera hemos soñado, pero nunca en alguna forma que nos induzca a imaginar que podemos conocer los tiempos y las sazones que el Padre ha puesto en su sola potestad".


Review and Herald, 22 de marzo de 1892


Artículo publicado en laodiceadventista.blogspot.com.

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