Música religiosa transformada en una trampa de Satanás (1 de 2)

Una enseñanza fanática denominada por sus defensores “la carne santificada” comenzó a ser difundida en Indiana (EEUU) en 1900, y sedujo al presidente de la Asociación General y a varios obreros de la Iglesia Adventista. Según testigos oculares, estos fanáticos provocaban en sus servicios un grado elevado de excitación utilizando instrumentos musicales como órganos, flautas, violines, tamboriles, trompas y hasta un gran bombo. Gritaban, oraban y cantaban hasta que
alguno de la congregación caía al suelo inconsciente. Una o dos personas, destinadas para este propósito, cogían a la persona que había caído y la arrastraban hasta el escenario. Inmediatamente, como una docena de personas se reunía alrededor de él, algunas cantando, otras gritando, y unas cuantas orando, todas al mismo tiempo. Cuando el individuo volvía en sí, era contado entre los que habían obtenido la carne santificada, ya no podría volver a pecar y no moriría. Estos acontecimientos fueron revelados a Elena G. White mientras vivía en Australia, en enero de 1900, y ella envió advertencias y reproches contra estas manifestaciones.

¿Cuáles eran los problemas del movimiento de la“carne santa”? Eran varias cosas: la música que se ejecutaba, los instrumentos utilizados, cuando la orquesta llegaba a una nota aguda no se podía escuchar ni una palabra de lo que cantaba la congregación, tocaban los instrumentos con tanto volumen que uno ya no podía pensar con claridad. También acompañaban las palabras sagradas con melodías bailables, nunca utilizaban el himnario adventista sino otro, y gritaban: “¡Amén! ¡Alabado sea el Señor! ¡Gloria a Dios!”.

En estas “reuniones de reavivamiento” las personas se conducían a sí mismas a un alto grado de excitación por el uso de instrumentos musicales tales como: trompetas, flautas, instrumentos de cuerda, panderetas, un órgano y un gran tambor. Gritaban y cantaban sus cantos hasta que se volvían realmente histéricos. Después de las reuniones muchos temblaban como si estuvieran enfermos.

2 comentarios:

  1. la biblia dice hagase todo con orden y con decencia,ya en el año 1980 se escribia esto en EEUU en la revista adventista, y como la mùsica a entrado en la iglesia como costumbres paganas para entretener a la gente y no para alabar a Dios como corresponde con reverencia, eso no significa en una manera triste, sino con el respeto que se merece el dueño y creador del universo.

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  2. Ahora la música en muchas iglesias, no es para alabar a Dios, sino es llena de griterio, el alto volumen de los instrumentos o en el caso de los audios es terribe. se ve claramente que satanás y sus ángeles se encuentran allí hipnotizando a la gente a su manera., !como se puede adorar verdaderamente a Dios de esa manera! luchemos para que la reverencia y el orden estén en nuestras iglesias. adoremos a Dios y solo a El. Dios bendiga y se apiade de pueblo en estos tiempos peligrosos.

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