El regreso de Cristo y la herencia de los santos


Resurrección especial

Los sepulcros se abren, y “muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua” (Dan. 12:2). Todos los que murieron en la fe del mensaje del tercer ángel salen glorificados de la tumba, para oír el pacto de paz que Dios hace con los que guardaron su Ley. “Los que le traspasaron” (Apoc. 1:7), los que se mofaron y se rieron de la agonía de Cristo, y los enemigos más acérrimos de su verdad y de su pueblo, son resucitados para mirarlo en su gloria, para ver el honor con que serán recompensados los fieles y obedientes. 

Jesús desciende en poder y gloria

Pronto aparece en el este una pequeña nube negra, de un tamaño como la mitad de la palma de la mano. Es la nube que envuelve al Salvador y que a la distancia parece rodeada de oscuridad. El pueblo de Dios sabe que es la señal del Hijo del Hombre. En silencio solemne la contemplan mientras va acercándose a la Tierra, volviéndose más luminosa y más gloriosa hasta convertirse en una gran nube blanca, cuya base es como fuego consumidor, y sobre ella el arcoíris del Pacto. Jesús marcha al frente como un gran conquistador... 

“¡Despertaos, los que dormís, y levantaos!”

Los preciosos muertos, desde Adán hasta el último santo que fallezca, oirán la voz del Hijo de Dios y saldrán del sepulcro para tener vida inmortal. 

De las profundidades a las elevadas alturas

Me explayo con placer en la resurrección de los justos, quienes saldrán de todas partes de la Tierra, de las cavernas rocosas, de los calabozos, de las cuevas de la Tierra, de la profundidad de las aguas. Nadie es pasado por alto. Todos oirán su voz. Se levantarán con triunfo y victoria. 

Los impíos son muertos

A la venida de Cristo, los impíos serán borrados de la superficie de la Tierra, consumidos por el espíritu de su boca y destruidos por el resplandor de su gloria. Cristo lleva a su pueblo a la ciudad de Dios, y la Tierra queda privada de sus habitantes.

La gloria de su rostro, que es vida para los justos, será fuego consumidor para los impíos. 

Un acto de misericordia

¿Podrían acaso aquellos cuyos corazones están llenos de odio hacia Dios, la verdad y la santidad alternar con los ejércitos celestiales y unirse a sus cantos de alabanza? ¿Podrían soportar la gloria de Dios y del Cordero?... La suerte de los malos queda determinada por la propia elección de ellos. Su exclusión del Cielo es un acto de su propia voluntad, y un acto de justicia y misericordia por parte de Dios. 

¡Rumbo al hogar!

Los justos vivos son mudados “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos” (1 Cor. 15:52). A la voz de Dios fueron glorificados; ahora son hechos inmortales, y juntamente con los santos resucitados son arrebatados para recibir a Cristo su Señor en los aires.

¡Oh, cuán glorioso será verlo y recibir la bienvenida como sus redimidos! Largo tiempo hemos aguardado; pero nuestra esperanza no debe debilitarse. Si tan solo podemos ver al Rey en su hermosura, seremos bienaventurados para siempre. Me siento inducida a clamar con gran voz: “¡Vamos rumbo a la patria!”

Los ángeles cantan: “¡Cristo ha vencido!”

Con amor inexpresable, Jesús admite a sus fieles “en el gozo de su Señor”. El Salvador se regocija al ver en el Reino de gloria a las almas que fueron salvadas por su agonía y humillación.

Cristo contemplará su recompensa en los resultados de su obra, en esa gran multitud que nadie podrá contar, presentada “sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Jud. 24). Aquel cuya sangre nos ha redimido y cuya vida ha sido para nosotros una enseñanza, “verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho” (Isa. 53:11). 

Los santos reciben coronas y arpas 

En el cielo no habrá ningún salvado con una corona sin estrellas. Si entran allí, habrá algún alma en las cortes de gloria que ha entrado por intermedio de ustedes.

Delante de la multitud de los redimidos se encuentra la Ciudad Santa. Jesús abre ampliamente las puertas de perla, y entran por ellas las naciones que guardaron la verdad. 

Un don del Señor 

Cristo, solo Cristo y su justicia obtendrán para nosotros un pasaporte para el cielo. El corazón orgulloso lucha para ganar la salvación; pero tanto nuestro derecho al cielo como nuestra idoneidad para él se hallan en la justicia de Cristo. 

Gloria indescriptible

No me es posible describir las maravillas que vi. ¡Oh, si yo supiera el idioma de Canaán! ¡Entonces podría contar algo de la gloria del mundo mejor!

El lenguaje humano no alcanza a describir la recompensa de los justos. Solo la conocerán quienes la contemplen. Ninguna inteligencia limitada puede comprender la gloria del paraíso de Dios.

Si pudiéramos tener aunque fuera un vistazo de la Ciudad Celestial, nunca desearíamos morar nuevamente en la Tierra. 

Arroyos, colinas y árboles

En aquellas pacíficas llanuras, al borde de aquellas corrientes vivas, es donde el pueblo de Dios que por tanto tiempo anduvo peregrino y errante encontrará un hogar. 

Flores, frutas y animales

Vi una mesa de plata pura, de muchos kilómetros de longitud, y sin embargo nuestra vista la abarcaba toda. Vi el fruto del árbol de la vida, el maná, almendras, higos, granadas, uvas y muchas otras especies de frutas. Le rogué a Jesús que me permitiera comer del fruto. 

El vigor de la eterna juventud 

Todos salen de sus tumbas de igual estatura que cuando en ellas fueran depositados. Adán, que se encuentra entre la multitud resucitada, es de soberbia altura y formas majestuosas, de porte poco inferior al del Hijo de Dios. Presenta un contraste notable con los hombres de las generaciones posteriores; en este respecto, se nota la gran degeneración de la raza humana. Pero todos se levantan con la lozanía y el vigor de la eterna juventud... Reintegrados en su derecho al árbol de la vida, en el desde tanto tiempo perdido Edén, los redimidos crecerán hasta alcanzar la estatura perfecta de la raza humana en su gloria primitiva. El cielo es todo salud. 

Se reserva la identidad de los redimidos

La resurrección de Cristo fue una figura de la resurrección final de todos los que duermen en él. El semblante del Salvador resucitado, sus modales y su habla eran familiares para sus discípulos. Así como Jesús resucitó de los muertos, así han de resucitar los que duermen en él. Conoceremos a nuestros amigos como los discípulos conocieron a Jesús. Pudieron haber estado deformados, enfermos o desfigurados en esta vida mortal, y levantarse con perfecta salud y simetría; sin embargo, en el cuerpo glorificado, su identidad será perfectamente conservada. 

El gozo de ver a nuestra familia en el cielo

El mayor don de Dios es Cristo, cuya vida es nuestra, pues fue dada por nosotros. Él murió por nosotros y fue resucitado por nosotros, para que nosotros nos levantemos de la tumba para estar en la gloriosa compañía de los ángeles del cielo, para encontrarnos con nuestros amados y para reconocer sus rostros, porque la semejanza a Cristo no destruye la propia imagen de los redimidos, sino que la transforma a la gloriosa imagen del Salvador. Cada santo que tenga aquí relaciones de familia reconocerá a cada uno allá. 

Tributo a las madres fieles

Los ángeles de Dios inmortalizan los nombres de las madres cuyos esfuerzos han ganado a sus hijos para Jesucristo.

No hay tentaciones ni pecado

Ningún árbol del conocimiento del bien y del mal ofrecerá oportunidad a la tentación. No hay allí tentador ni posibilidad de injusticia. 

Compañerismo con los ángeles y los fieles de todas las edades

Todo redimido comprenderá la obra de los ángeles en su propia vida. De qué peligros, vistos o no vistos, hayamos sido salvados por la intervención de los ángeles, no lo sabremos nunca hasta que a la luz de la eternidad veamos las providencias de Dios. 

Cánticos majestuosos y melodiosos

Habrá allí música y canto tales como, salvo en las visiones de Dios, ningún mortal ha oído ni concebido mente alguna...

El canto que cantarán los redimidos, el canto de su experiencia, declarará la gloria de Dios: “¡Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos! ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre?, pues solo tú eres santo” (Apoc. 15:3, 4). 

Explorando los tesoros del universo 

Todos los tesoros del universo serán abiertos al estudio de los hijos de Dios. Entraremos con inefable deleite en el gozo y en la sabiduría de los seres no caídos. Compartiremos los tesoros ganados durante siglos y siglos pasados en la contemplación de la obra de Dios. 

Se explican las perplejidades de la vida

Entonces serán aclaradas todas las perplejidades de la vida. Donde a nosotros nos pareció ver solo confusión y desilusión, propósitos quebrantados y planes desbaratados, se verá un propósito grandioso, dominante, victorioso, y una armonía divina.

Allí Jesús nos guiará junto a la corriente viva que fluye del Trono de Dios y nos explicará las oscuras providencias a través de las cuales nos condujo en esta Tierra con el fin de perfeccionar nuestros caracteres. 

Nuestra alegría aumentará continuamente 

Y, a medida que los años de la eternidad transcurran, traerán consigo revelaciones más ricas y aún más gloriosas respecto de Dios y de Cristo. Así como el conocimiento es progresivo, así también el amor, la reverencia y la dicha irán en aumento. Cuanto más sepan los hombres acerca de Dios, tanto más admirarán su carácter. A medida que Jesús les descubra la riqueza de la redención y los hechos asombrosos del gran conflicto con Satanás, los corazones de los redimidos se estremecerán con gratitud siempre más ferviente, y con arrebatadora alegría tocarán sus arpas de oro; y miríadas de miríadas y millares de millares de voces se unirán para engrosar el potente coro de alabanza. 

Queda siempre un infinito más allá

Allí se desarrollará toda facultad y toda aptitud aumentará. Se impulsarán las mayores empresas, se lograrán las más elevadas aspiraciones y se realizarán las mayores ambiciones. Y aún se levantarán nuevas alturas a las cuales llegar, nuevas maravillas que admirar, nuevas verdades que comprender, nuevos objetos que despertarán las facultades del cuerpo, la mente y el alma. 

Dios es amor

El gran conflicto ha terminado. Ya no hay más pecado ni pecadores. Todo el universo está purificado. La misma pulsación de armonía y de gozo late en toda la Creación. De aquel que todo lo creó manan vida, luz y contentamiento por toda la extensión del espacio infinito. Desde el átomo más imperceptible hasta el mundo más vasto, todas las cosas, animadas e inanimadas, declaran, en su belleza sin mácula y en júbilo perfecto, que Dios es amor. 

Oración

Oremos para que el regreso de Cristo sea la mayor esperanza en nuestro corazón. Todos los días.







Autora: Ellen G. White
Extracto de: Eventos de los últimos días
Fuente: www.adventistas.org/10dias
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Las siete últimas plagas y los justos


El comienzo del tiempo de angustia

Cuando Cristo acabe su obra mediadora en favor del hombre, entonces empezará ese tiempo de aflicción [la angustia de Jacob; Jer. 30:5-7]. Entonces la suerte de cada alma habrá sido decidida, y ya no habrá sangre expiatoria para limpiarnos del pecado.

Terrible, más allá de toda comprensión

El “tiempo de angustia, cual nunca fue después que hubo gente” (Dan. 12:1) se iniciará pronto; y para entonces necesitaremos tener una experiencia que hoy por hoy no poseemos y que muchos no pueden lograr debido a su indolencia.

Cuando Jesús salga del Lugar Santísimo, su Espíritu refrenador se retirará de los gobernantes y del pueblo. Estos quedarán bajo el dominio de los ángeles malos. Entonces, por consejo y dirección de Satanás, se harán leyes tales que, a menos que el tiempo sea muy corto, no se salvará ninguna carne.

Muchos serán llamados al descanso antes del tiempo de angustia

No es siempre seguro pedir por sanamiento incondicional... Él sabe si las personas por quienes se ora podrán soportar las aflicciones y las pruebas que les sobrevendrán si sobreviven. Él conoce el fin desde el principio. Muchos serán llamados al sueño de la muerte antes de que las terribles pruebas del tiempo de angustia vengan sobre nuestro mundo.

El objetivo de Satanás

La iglesia remanente será llevada a una gran prueba y angustia. Los que obedecen los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús experimentarán la ira del dragón y de sus huestes. Satanás considera que los habitantes del mundo son sus súbditos. Ha obtenido el control de las iglesias apóstatas; pero hay un pequeño grupo que resiste su supremacía. Si pudiera borrarlos de la Tierra, su triunfo sería completo. Así como influyó sobre las naciones paganas para destruir a Israel, así también en el futuro cercano incitará a los poderes malvados de la Tierra para destruir al pueblo de Dios.

Argumentos usados contra el pueblo de Dios

Desde los púlpitos de las iglesias populares se oirá la declaración de que el mundo está siendo castigado debido a que el domingo no es honrado como debería serlo.
Se demandará con insistencia que no se tolere a los pocos que se oponen a una institución de la iglesia y a una ley del Estado; pues vale más que esos pocos sufran, y no que naciones enteras sean precipitadas a la confusión y la anarquía.

El decreto de muerte

El tiempo de angustia está por llegar para el pueblo de Dios. Será entonces cuando se promulgará el decreto prohibiendo comprar o vender a los que guardan el sábado del Señor, y que los amenazará con castigos, y aun la muerte, si no observan el primer día de la semana como día de reposo.
La ira del hombre se despertará en forma especial contra quienes santifican el sábado del cuarto Mandamiento; y al fin un decreto universal los denunciará como merecedores de muerte.

El remanente hace de Dios su defensa

Este pequeño remanente, incapaz de defenderse en el mortífero conflicto contra las potestades de la Tierra mandadas por la hueste del dragón, hace de Dios su defensa. Ha sido promulgado por la más alta autoridad terrestre el decreto de que adoren a la bestia y reciban su marca, bajo pena de persecución y muerte. ¡Dios ayude entonces a su pueblo! Porque ¿qué podría hacer sin su ayuda en un conflicto tan terrible?

La huida del pueblo de Dios

Pero nadie puede atravesar el cordón de los poderosos guardianes colocados en torno de cada fiel. Algunos son atacados al huir de las ciudades y las villas. Pero las espadas levantadas contra ellos se quiebran y caen como si fueran de paja. Otros son defendidos por ángeles en forma de guerreros.
Los hijos de Dios no estarán todos en un mismo lugar en ese tiempo. Estarán en diferentes grupos y en todas partes de la Tierra; y serán puestos a prueba individualmente y no por grupos. Cada uno deberá soportar la prueba por sí mismo.

Los justos no tienen culpas escondidas que revelar

En el tiempo de angustia, si el pueblo de Dios conservare pecados aún inconfesos cuando lo atormenten el temor y la angustia, sería aniquilado; la desesperación acabaría con su fe y no podría tener confianza para rogar a Dios que lo librase. Pero, por muy profundo que sea el sentimiento que tiene de su indignidad, no tiene culpas escondidas que revelar. Sus pecados han sido examinados y borrados en el Juicio; y no puede recordarlos.

Los santos no perderán su vida

El pueblo de Dios no quedará libre de padecimientos; pero, aunque perseguido y acongojado, y aunque sufra privaciones y falta de alimento, no será abandonado para perecer.
Si la sangre de los fieles siervos de Cristo fuese entonces derramada, no sería ya, como la sangre de los mártires, semilla destinada a dar una cosecha para Dios.

Dios proveerá

Será entonces tiempo en que habremos de confiar por completo en Dios, y él nos sostendrá. Vi que nuestro pan y nuestras aguas nos estarán asegurados en aquel tiempo, y no sufriremos escasez ni hambre; porque Dios puede preparar mesa para nosotros en el desierto. Si fuese necesario, mandaría cuervos para que nos alimentaran, como alimentó a Elías, o haría bajar maná del cielo, como lo hizo en favor de los israelitas.

Sin intercesor, pero no desamparados

Si los hombres tuviesen la visión del Cielo, verían compañías de ángeles poderosos en fuerza estacionados en torno de los que han guardado la palabra de la paciencia de Cristo. Con ternura y simpatía, los ángeles han presenciado la angustia de ellos y han escuchado sus oraciones. Aguardan la orden de su jefe para arrancarlos de su peligro... El precioso Salvador nos enviará ayuda en el momento mismo en que la necesitemos.
A través del tiempo de angustia que se avecina –un tiempo de angustia como no lo hubo desde que existe nación–, el pueblo de Dios permanecerá inconmovible. Satanás y su ejército no podrán destruirlo, porque ángeles poderosos lo protegerán.

La batalla contra el yo

Mientras reine Satanás, tendremos que dominarnos a nosotros mismos y vencer los pecados que nos rodean; mientras dure la vida, no habrá un momento de descanso, un lugar al cual podamos llegar y decir: “Alcancé plenamente el blanco”. La santificación es el resultado de la obediencia prestada durante toda la vida.

Oración

“Señor, ayúdame a ser un fiel testigo de tu amor. Y que, con mis actiutdes en este gran conflicto, no me coloque fuera de tu santa protección.”







Autora: Ellen G. White
Extracto de: Eventos de los últimos días
Fuente: www.adventistas.org/10dias
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Colección Spalding y Magan


Este volumen es una valiosa colección de consejos del Espíritu de Profecía dados originalmente a varios de nuestros pioneros. Con el paso del tiempo, se han reconocido como de gran importancia para todo miembro de la iglesia remanente de Dios “que guarda los mandamientos de Dios y tiene el testimonio de Jesucristo”.

Estos consejos inspirados han sido distribuidos de forma limitada y privada desde 1915-1916, pero no fue sino hasta 1990 que estuvieron disponibles por la Organización Adventista del Séptimo Día.

Esta versión es muy oportuna. La historia tiende a repetirse. Estas instrucciones inspiradas, relacionadas con la obra primaria de nuestra iglesia, son de gran bendición mientras nos involucramos cada vez más en la obra final.

Este volumen es una versión completa y no abreviada de la compilación original de A. W. Spalding y P. T. Magan. Los errores tipográficos menores han sido corregidos. Ocasionalmente se ha añadido una o dos palabras entre corchetes – [ ] – para ayudar a aclarar el significado.

La paginación original está indicada con números en negrita, los cuales van entre llaves {176}. Todas las citas de estos escritos están indicadas con referencia a esta numeración de páginas. Los números originales de las paginaciones – {176} – están al comienzo de cada página original. Así, cada cita se puede encontrar y puede ser referenciada con respecto a la página original que la precede. No recomendamos referenciar citas relacionadas con la numeración de las páginas originales de este libro, que están en el pie de cada página, ya que sólo causará confusión. Todos los énfasis aparecen tal como están en la compilación original.

Que el estudio de estas oportunas instrucciones del Señor puedan ser de gran beneficio personal y corporativo.

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Halloween ¿cristiano?


Mientras entraba y salía de tienda en tienda, hace unos días, no paraba de encontrarme las mismas cosas, brujas, demonios, fantasmas, sangre, vampiros, máscaras, esqueletos, muerte e inframundo, a cuál más aterrador. Casi pensé que estaba de nuevo en Estados Unidos, pero me tuve que recordar a mi misma que estaba en mi hogar, Australia.*
Me pregunto ¿por qué las tiendas de Australia ponen estos horribles ítems a la venta? ¿Por qué los australianos se están preparando para celebrar una fiesta muy americana? Los americanos no celebran las fiestas australianas. La pregunta para muchos es, ¿realmente importa si celebramos Halloween el 31 de octubre?
Respecto la Palabra de Dios, siempre hay algo más, un origen, en el principio Dios. Decidí investigar el origen de Halloween. Definitivamente, no comenzó con Dios. Fue iniciado por los Celtas, y la élite de su clase intelectual conocida como los druidas, quienes servían como sacerdotes, jueces, legisladores, y científicos. Este grupo pagano de adoradores del diablo en Irlanda, Bretaña y Francia, celebraban el festival del fuego llamado Samhain (en español pronunciado sonaría “sou-in”), donde se ofrecían sacrificios humanos a los dioses marcando el final del verano y celebrando el inicio del año nuevo celta. Los celtas creían que esa noche, la barrera entre el mundo natural y el sobrenatural desaparecía. Se creía que fantasmas, brujas, duendes, gatos negros, hadas y demonios recorrían la tierra permitiendo a los espíritus de los muertos que se movieran libremente entre los humanos. Los malos espíritus merodeaban por la tierra y atacaban a los humanos, haciendo sucios trucos y gozándose mientras que el dios sol palidecía y Samhain cobraba fuerza.
Halloween fue dedicado a honrar al señor de la muerte —Samher. En ese día, se prendía fuego a incontables hogueras de huesos en las laderas de las colinas, y los celtas agitaban antorchas humeantes de paja trenzada con horquillas, creyendo que esto ahuyentaría los malos espíritus de las almas de los que murieron el año que concluía y que se levantarían de la tumba para perseguir a los vivos. Los druidas estaban convencidos de que si la paja ardiente fallaba, al disfrazarse de forma grotesca y terrorífica imitando a los espíritus, asustarían a los demonios, brujas y espíritus, mientras se paseaban por la noche mezclándose con los espíritus sin ser descubiertos. Los celtas creían que cuando esos espíritus visitaban una casa, si no les ofrecían un “trato” (dejar algo de comida en el exterior), entonces hacían un “truco”** a los habitantes de la casa.
Para apaciguar al Señor Samher, los druidas mantenían juegos de fuego crueles. Se quemaban vivos prisioneros de guerra, criminales, o animales en ataúdes de formas irregulares. La observación de la manera en que cada persona o animal sacrificado moría, permitía a los druidas augurar el futuro, para bien o para mal.
Dios dice por otro lado, en Levítico 20:6-7 “Y si una persona acude a nigromantes o espiritistas, adorando con ellos a falsos dioses, yo me volveré contra esa persona y la extirparé de su pueblo.  Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy el Señor, vuestro Dios” (Versión BLP).
Hace siglos, en el año 835 d.C., el Papa Gregorio IV, cambió de primavera al 1 de noviembre la fiesta celebrada por la iglesia y conocida como “el día de todos lo santos”, sustituyendo la observancia de Samhain. Era difícil para los druidas continuar con sus viejas prácticas, y eran denunciadas por la iglesia como brujería. La noche anterior, que se celebraba con una sagrada vigilia, se llegó a conocer como “All Hallow’s Eve” (en  español “la víspera de todos los santos”), o Halloween, tal y como se conoce hoy día. El intento de cristianizar una festividad pagana no funcionó. “El día de todos los santos” ha sido casi siempre obliterado por Halloween y la mayoría de personas jamás han sabido de su verdadero origen.
Muchos cristianos celebran Halloween pensando que no hay nada malo en ello, pero el hecho sí lo es; Halloween es comparable a caminar en un cementerio en medio de lápidas y observar una extraña combinación  de mal y diversión, y entonces preguntarse quién ha sido el organizador. La pregunta es: ¿Qué tienen en común asesinos, brujas, demonios, vampiros y sangre con el pueblo de Dios, a quien Pablo llama “hijos de la luz” en Efesios 5:8? ¿No deberíamos pensar seriamente en si se glorifica a Satanás y sus ángeles?
Hace años esta fiesta pagana habría sido prohibida, pero en el siglo XXI Halloween ha “despegado”. Ahora es lo normal, un día de diversión, un día para asustarnos mutuamente, comer grandes cantidades de comida basura y pasear por ahí manchados de sangre en el cuerpo o la cara. Esto junto a la popularidad del vampirismo y poderes especiales por la serie cinematográfica Twilight lleva a la humanidad hacia el ocultismo. Satán está pervirtiendo el significado e importancia de la sangre, deseando que los hijos de Dios olviden su importancia, y lo que representa. La sangre es sagrada para Dios, los hijos de Israel comprendían el significado de ella y del sistema sacrificial, al igual que ahora entendemos que Jesús vertió su sangre por nuestros pecados y la sacralidad que Dios le otorga a ello.
Los satanistas y brujos/as de hoy día aún consideran Halloween como su “santísimo día de reposo”. Durante este tiempo hacen conjuros, adivinan el futuro y se comunican con espíritus de los llamados “familiares muertos”, ofrecen sacrificios animales, honran a su maestro —Satán, de la misma manera que hicieron hace siglos. El propósito de Halloween es representar miedo, horror, infiltrarlos en nuestra cultura causando ansiedad y deterioro.
Las tradiciones paganas continúan, e inquietantemente no son los adultos los que perpetúan los rituales, sino niños inocentes que no conocen nada mejor. Son animados por sus adultos correspondientes a vestirse y salir a hacer “truco o trato”. ¿Deberían los niños, que son “herencia del Señor vestirse con satánicas representaciones?
Esta es una noche en la que los niños realmente experimentan el miedo. Recuerdo cuando trabajé como cuidadora de niños en Estados Unidos y tuve que tratar con el miedo de una niña pequeña a mi cuidado, durante meses, después de haber salido a hacer “truco o trato” con sus padres. Ni siquiera los temores y las pesadillas de la niña detuvieron a sus padres, y la involucraron en Halloween.
Halloween está intensamente ligado con lo oculto y una preocupación por los muertos —dos influencias sobre los que la Escritura y la iglesia constantemente advierten. Investigaciones recientes han mostrado que los números cada vez son mayores entre adolescentes (incluyendo los cristianos) a la hora de entrometerse en el mundo sobrenatural y coquetear con la brujería insensibilizándolos cada vez más. Entonces caen presa de prácticas ocultistas disfrazadas de juegos “inofensivos”. 1 Tesalonicenses 5:22 y Efesios 5:11 nos dice claramente: “Evitad toda clase de mal … y no toméis parte en las estériles acciones de quienes pertenecen al mundo de las tinieblas; desenmascarad, más bien, esas acciones” (BLP).
La cultura en la que vivimos desafía cada día a los cristianos y su estilo de vida. Es impresionante ver cuántos cristianos siguen la fiesta de Halloween sin inconveniente alguno. Cuando niños y adultos se acostumbran a las doctrinas ocultas y a las observancias que implican violencia y muerte, se vuelven insensibles al mal en las celebraciones de Halloween.
El hecho de celebrar Halloween deshonra nuestro Salvador resucitado. Dios nos pide que nos apartemos de estas cosas. En norteamérica, la observación anual de Halloween aporta miles de millones de dólares a la industria, sólo superado por la Navidad. La venta de disfraces, dulces, suministros para fiestas, tarjetas de visita, visitas a casas supuestamente encantadas y otras formas de entretenimiento disparan las ventas.
Cuando se pregunta a algunos cristianos por qué celebran Halloween, responden: “no hay problema, sólo nos divertimos, todo el mundo lo hace”. Obviamente, esto es por algo, y ese algo va más allá de Halloween en sí. Efesios 6:12 dice: “Porque no estamos luchando contra enemigos de carne y hueso, sino contra las potencias invisibles que dominan en este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal habitantes de un mundo supraterreno” (BLP).
Mientras que los que le rodean pueden estar festejando brujería, casas encantadas y fantasmas, nosotros debemos esforzarnos en, como dice Isaías: “que abras los ojos de los ciegos, que des libertad a los presos, y que hagas ver la luz a los que viven en tinieblas.” (Isaías 42:7, versión TLA, énfasis añadido).
Pregunté a varios adolescentes australianos, si comprendían realmente el significado de Halloween con su “truco o trato”, y respondieron que no. Asumieron que era algo inocente. Cuando les expliqué el significado, quedaron conmocionados. Halloween no es divertido, es el mal en su plena expresión, y Jesús quiere que le hagamos frente en su nombre y con su poder.
Satán odia ser ridiculizado. Necesita el miedo y la ansiedad para subrayar su ilusión de poder. Cuando el miedo es desterrado y se reemplaza por confrontación —Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo.  Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea” (Efesios 6:11-12 versión BLP). Los grandes esfuerzos de Satanás por reclamar el 31 de octubre, o cualquier otro día, como suyo, están socavados, y la verdad y bondad de Dios brilla en su lugar.
El mal es vencido porque Jesús murió en la cruz y resucitó. Nunca más habrá ningún “truco”** por parte de Satanás contándonos que este mundo es todo lo que hay, y que vivamos el presente, porque lo único que queda es la muerte y el miedo en el inframundo.
Jesús, por otro lado, nos dice cómo serems tratados: “Enjugará las lágrimas de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor, porque todo lo viejo ha desaparecido (Apocalipsis 21:4, versión BLP).
Defender lo que es correcto sí importa. Promovamos la vida en Jesús y no la muerte en Satanás y arrojemos luz en lo que podría ser un 31 de octubre oscuro. Querido hermano, no sigas los malos ejemplos, sino los buenos. El que hace lo bueno es de Dios, pero el que hace lo malo no ha visto a Dios” (3 Juan 11, DHH).
*La autora, residente en Australia, cuenta su experiencia aplicable a cualquier país que, sin ser Estados Unidos, ya vive la avalancha comercial de la festividad de Halloween.
** La palabra inglesa “trick”, traducida como “truco” en Halloween, también puede traducirse como “estafa” o “engaño”. En el contexto del artículo, se corresponde mejor una palabra con connotaciones más negativas, pero por respetar el juego de palabras “truco o trato” se ha optado por dejar este término.

Apreciando el misterio en Efesios 3


En esta ocasión, os dejamos otro tema interesantísimo del pastor R. J. Wieland recientemente doblado al español por nuestros amigos de Mensaje del Tercer Ángel. El libro que se menciona en el vídeo, titulado "He aquí yo estoy a la puerta y llamo", se puede descargar gratuitamente en el siguiente enlace: http://www.libros1888.com/Pdfs/puerta.pdf Esperamos que sea de gran bendición espiritual.





El fin del tiempo de gracia


Nadie sabe cuándo terminará el tiempo de gracia

Dios no nos ha revelado el tiempo cuando terminará este mensaje o cuándo llegará a su  fin el tiempo de gracia. Aceptemos las cosas reveladas para nosotros y para nuestros hijos, pero no procuremos saber lo que ha sido mantenido en secreto en los concilios del Todopoderoso...

Me han llegado cartas preguntándome si tengo alguna luz especial en cuanto a la fecha de la terminación del tiempo de gracia, y contesto que solo tengo este mensaje que dar: que ahora es el tiempo de trabajar mientras dure el día, pues viene la noche cuando nadie puede obrar.

La imposición de la ley dominical antes del fin del tiempo de gracia

El Señor me ha mostrado decididamente que la imagen de la bestia se formará antes de la terminación del tiempo de gracia; y esto debido a que constituirá una gran prueba* para el pueblo de Dios, mediante la cual se decidirá su destino eterno.

¿Qué es la “imagen de la bestia” [Apoc. 13:14, 15]? ¿Y cómo se la formará? La “imagen de la bestia” representa la forma de protestantismo apóstata que se desarrollará cuando las iglesias protestantes busquen la ayuda del poder civil para la imposición de sus dogmas.

* Ver el capítulo anterior, donde se muestra que la gran prueba para el pueblo de Dios ha de ser la imposición de la ley dominical.

El fin del tiempo de gracia después del sellamiento

Un ángel que regresa de la Tierra anuncia que su obra está terminada; el mundo ha sido sometido a la prueba  final, y todos los que han resultado fieles a los preceptos divinos han recibido “el sello del Dios vivo” (Apoc. 7:2). Entonces Jesús dejará de interceder en el Santuario celestial. Levantará sus manos y con gran voz dirá: “Hecho es” (Apoc. 16:17).

Repentina e inesperadamente

Cuando Jesús deje de interceder por el hombre, los casos de todos estarán decididos para siempre... Termina el tiempo de gracia; las intercesiones de Cristo cesan en el cielo. Este tiempo llega finalmente sobre todos en forma repentina, y quienes han descuidado la purificación de sus almas mediante la obediencia a la verdad son encontrados dormidos.

El tiempo de gracia terminará poco antes de que el Señor aparezca en las nubes del cielo...

Actividad humana después del fin del tiempo de gracia

Cuando la decisión irrevocable del Santuario haya sido pronunciada y el destino del mundo haya sido determinado para siempre, los habitantes de la Tierra no lo sabrán. Las formas de la religión seguirán en vigor entre las muchedumbres de en medio de las cuales el Espíritu de Dios se habrá retirado finalmente; y el celo satánico con el cual el príncipe del mal ha de inspirarlas para que cumplan sus crueles designios se asemejará al celo por Dios.

[El trigo y la cizaña] crecen “juntamente... hasta la siega” (Mat. 13:30). En el cumplimiento de los deberes de la vida, los justos serán puestos en contacto con los impíos hasta el mismo fin. Los hijos de la luz están esparcidos entre los hijos de las tinieblas para que todos puedan ver el contraste.

Los dirigentes religiosos estarán llenos de optimismo

Cuando los razonamientos de la filosofía hayan desterrado el temor a los juicios de Dios; cuando los maestros de la religión nos hablen de largos siglos de paz y prosperidad, y el mundo se dedique por completo a sus negocios y placeres, a plantar y edificar, a fiestas y diversiones, y desechando las amonestaciones de Dios se burle de sus mensajeros, “entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina... y no escaparán” (1 Tes. 5:3).

Satanás infiere que ha terminado el tiempo de gracia

En el tiempo de angustia, Satanás incita a los impíos, quienes rodean al pueblo de Dios para destruirlo. Pero él no sabe que se ha escrito “Perdonado” frente a sus nombres en los libros del cielo.

Así como Satanás influyó en Esaú para que marchara contra Jacob, así también instigará a los malos para que destruyan al pueblo de Dios en el tiempo de angustia. Ve que los ángeles protegen a los que guardan los Mandamientos e infiere que sus pecados les han sido perdonados; pero no sabe que la suerte de cada uno de ellos ha sido resuelta en el Santuario celestial.

Hambre de la Palabra

Los que ahora no aprecian, ni estudian, ni valoran profundamente la Palabra de Dios hablada por sus siervos, más adelante tendrán razón para lamentarse amargamente. Vi que al fin del tiempo el Señor, erigido en Juez, caminará por la Tierra; las temibles plagas comenzarán a caer. Entonces, quienes han despreciado la Palabra de Dios y la han valorado a la ligera “irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán” (Amós 8:12). En la Tierra habrá un hambre por oír la Palabra.

No más oraciones por los impíos

En el tiempo cuando caigan los castigos de Dios sin misericordia, oh, ¡cuánto envidiarán los impíos la condición de los que habitan “al abrigo del Altísimo” (Sal. 91:1): el pabellón en el cual oculta el Señor a todos los que lo han amado y han obedecido sus mandamientos! Para los que sufren como consecuencia de sus pecados, ciertamente será envidiable la suerte de los justos en un tiempo tal. Pero, después de que termine el tiempo de gracia, la puerta de la misericordia se cerrará para los impíos; no se ofrecerán más oraciones a su favor.

No es posible transferir el carácter

El Señor viene con poder y gran gloria. Entonces separará completamente a los justos de los impíos. Pero el aceite no podrá ser transferido en ese momento a las vasijas de los que no lo tienen.

Otro tiempo de gracia no convencería a los malvados

Tenemos que aprovechar al máximo nuestras oportunidades presentes. No se nos dará otro tiempo de gracia en el cual prepararnos para el cielo. Esta es nuestra única y última oportunidad con el fin de formar caracteres que nos harán idóneos para el futuro hogar que el Señor ha preparado para todos los que son obedientes a sus mandamientos.

No habrá tiempo de gracia después de la venida del Señor. Los que dicen que lo habrá están engañados y extraviados. Antes de que Cristo venga, existirá un estado de cosas como el que existió antes del Diluvio. Y después de que el Salvador aparezca en las nubes del cielo, a nadie se le dará otra oportunidad para obtener la salvación. Todos habrán hecho su decisión.

Oración

Oremos para que nuestra fe sea más consistente y vibrante para soportar las dificultades de los últimos tiempos.




Autora: Ellen G. White
Extracto de: Eventos de los últimos días
Fuente: www.adventistas.org/10dias
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¿Qué es el mensaje de 1888?



Estamos felices de poder dejaros estos dos temas de una entrevista realizada por Herbert Douglass a Robert Wieland. La primera parte habla acerca de la historia de cómo este mensaje fue adquiriendo relevancia para el Pastor Wieland, y la segunda explica cuestiones tan importantes como la justificación por la fe, el nuevo pacto y su relación con el tiempo del fin. Esperamos que sea de gran bendición.




Cara a cara con el verdadero evangelio

Dennis E. Priebe. ¡Confróntalo! ¡El verdadero Evangelio está bajo ataque! Si las buenas nuevas de Cristo es lo que nos salva, ¿No esperarían los cristianos que el Diablo elaborara una falsificación engañadora de éstas? En los escritos a los Gálatas, el apóstol Pablo habló de “otro” evangelio. En este libro, el autor Dennis Priebe despeja la niebla para revelar el verdadero evangelio del falso, contestando preguntas como: ¿Es posible vencer al pecado? Si es así, ¿A qué magnitud? Y, ¿puede el evangelio ayudarnos a ser santos? En el mar de evangelios falsos y peligrosos, Priebe defiende la verdad para darte una abrumadora esperanza a la vida eterna y al poder de Cristo.

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El origen, el mensaje y la misión del remanente

En esta ocasión, os dejamos una serie del pastor Stephen Bohr titulada "El origen, el mensaje y la misión del remanente", que se llevó a cabo del 24 al 27 de agosto de 2017. Esperamos que sea de gran bendición espiritual para todos.