Apostasía: Análisis teológico del movimiento Davidiano



Del 20 de febrero al 1 de mazo de 2017, en las instalaciones de Secrets Unsealed, se desarrolló una serie titulada "Apostasía: Análisis teológico del movimiento Davidiano", por el Pastor Ismael Rodríguez.

Desenredar una red de errores puede ser agotador y complejo. En esta serie usted aprenderá a discernir lo falso de lo verdadero. El movimiento Davidiano, alias, "La Vara del Pastor", ha atrapado a muchos estudiantes incautos de la Biblia que buscan la "Verdad Presente". Al concluir esta serie usted reconocerá y estará apto para refutar la mayor parte de las doctrinas davidianas, tales como Ezequiel 9, la piedra de Daniel 2, y el reino pre-milenario, así como las referencias bíblicas y del Espíritu de Profecía más usados. Usted tendrá un mayor conocimiento de la verdad al redescubrir la belleza del adventismo, prevenir el engaño y ayudar a alguien que ya está envuelto con un grupo disidente. 

El Pastor Ismael Rodríguez ha sido adventista del séptimo día durante muchos años. En cierto momento se involucró con la teología de "La Vara del Pastor" y finalmente llegó a ser un líder en la organización davidiana. Como era bilingüe fluido en inglés y español, le pidieron que tradujera los escritos de David Houttef al español. Cuando se embarcó en ese proceso, el Señor realizó un milagro que ahora él quiere compartir. Regresó a la Iglesia Adventista del Séptimo Día y ahora es un miembro fiel en su congregación local. Ha comprometido su vida a un ministerio destinado a desenmascarar el engaño de "La Vara del Pastor".




















V Centenario de la Reforma Protestante


En 2017 se celebra el V Centenario de la Reforma Protestante.

En el siglo XVI, después de tantos siglos de oscuridad, Europa se convirtió en escenario de una lucha que comenzó en los púlpitos, siguió en los centros de enseñanza, continuó en las cancillerías y acabó en los campos de batalla.

El lema "post tenebras lux", cuyo significado es: después de las tinieblas, la luz, surgió con las 5 "solas" de la Iglesia Protestante:
  1. Sola Scriptura
  2. Sola Fide
  3. Sola Gratia
  4. Solus Christus
  5. Soli Deo gloria
Es por ello que la Iglesia Protestante, después de tanta oscuridad y haber sido iluminada con la Palabra de Dios, lleva en sus venas el principio de "Semper Reformanda". Tomando el testigo, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, sigue con la misión que Jesús ordenó: "Id y predicad el evangelio".


¿Puede un cristiano participar en el carnaval?

Pastor: ¿Puede un cristiano ir a ver el carnaval? ¿Aunque sea por diversión? ¿Sólo mirar, no participar bailando? ¿Podemos los cristianos? Estas son algunas de las preguntas que me han hecho llegar a través de las redes sociales.

En relación a participar del Carnaval: Creo que la respuesta es obvia, yo creo que NO debemos. Ahora bien, van a venir los críticos que me van a decir: “Pastor, no seamos tan puritanos.”, “Pastor, es parte de la cultura.”, “Hoy todo el mundo lo hace” y los argumentos pueden seguir.
Soy cristiano y soy pastor, entonces mi opinión va a tener que ver con mi cosmovisión basada en mi creencia en que la Biblia es la Palabra de Dios. Entonces, vamos a ver el consejo que tiene Dios a través de la Biblia.

Primeramente, no voy a justificar y ni hablar de la historia, el desarrollo o la diseminación de esta “festividad” pagana, que posteriormente, en este sincretismo religioso en el cual este mundo nos coloca muchas religiones han adoptado como una “fiesta” ingenua donde sólo se dedica un tiempo para el esparcimiento y la alegría en familia. Si quieres saber sobre la historia y las opiniones en relación al origen de esta festividad, te sugiero que vayas a Wikipedia o Google y ahí podrás leer bastante sobre este asunto.

Vamos al punto. ¿Qué es el Carnaval hoy? Una fiesta donde abunda la sensualidad y el erotismo. (A través de los disfraces y los atuendos de hombres y mujeres que bailan semidesnudos). En segundo lugar, excesos (de droga, alcohol y sexo “libre”). En tercer lugar “descontrol” (yo hago lo que se me antoja con quien quiero y como quiero, porque mi vida es mía y mi cuerpo es mío).
Creo que estos tres asuntos que acabo de colocar son completamente contrarios al llamado que Dios le hace a sus hijos. “Sean Santos” (Lev.20:7).

Mira lo que dice el libro de Romanos capítulo 8, desde el versículo 5 en adelante:

“Los que viven sin controlar sus malos deseos, sólo piensan en hacer lo malo. Pero los que viven obedeciendo al Espíritu Santo sólo piensan en hacer lo que desea el Espíritu. Si vivimos pensando en todo lo malo que nuestros cuerpos desean, entonces quedaremos separados de Dios. Pero si pensamos sólo en lo que desea el Espíritu Santo, entonces tendremos vida eterna y paz. Los que no controlan sus malos deseos solo piensan en hacer lo malo. Son enemigos de Dios, porque no quieren ni pueden obedecer la ley de Dios.” (Romanos 8:5-8 -TLA).

Creo que queda claro, ¿no? El sensualismo y el erotismo del Carnaval (no solo del carnaval, películas, series, revistas, GAMEs etc…) despiertan nuestros deseos y pasiones que nos llevan a vivir conforme a nuestra naturaleza pecaminosa. O sea a profundizar nuestra vida de pecado. Esto nos lleva a bajar la guardia y a entrar en los excesos, de diferentes tipos, que nos impiden tener fuerza de voluntad para decir NO a las cosas de este mundo y así ser fieles a la voluntad de Dios.

Finalmente decir. Cuando Cristo entra en nuestra vida, Él es nuestro dueño, ya nos somos de nosotros mismos, porque ahora, nuestro cuerpo es templo (habitación) del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19). Quien deja que Cristo viva en su vida no permite que el diablo tenga lugar en sus pensamientos, acciones o deseos. Dios nos llama a ser sus hijos y como hijos debemos andar en SANTIDAD. (1 Pedro 1:16).

Entonces, ¿participamos o no del Carnaval? Creo que es claro, ni de casa por televisión como un entretenimiento folklórico o cultural. Ni en un Sambodromo, o en las calles de tu ciudad; ni en ningún otro lugar. Como cristianos no podemos, ni debemos negociar nuestra santidad (aplicable para todos los aspectos de la vida).

¿Qué dices tú? ¿Es claro Dios con lo que quiere de ti?

Dios está llamando a una generación de santos que abandonen los deseos y las pasiones de este mundo, para vivir un vida conforme al carácter de Dios. ¿Crees que puedes aceptar este desafío? ¿Crees que puedes ser parte de la generación de valientes que dicen SOY DE JESÚS?

Oro para que Dios nos dé fuerzas para andar en su voluntad y en santidad. Piensa en esto y comparte con tus amigos este mensaje.

Un súper abrazo cibernético.

Autor: Jorge Rampogna

Las leyes dominicales

El Sábado: el gran asunto en discusión

En la guerra que se librará en los últimos días estarán unidos, en oposición al pueblo de Dios, todos los poderes corruptos que han apostatado de su lealtad a la Ley de Jehová. En esta guerra, el sábado del cuarto Mandamiento será el gran punto en discusión, pues en el mandamiento del sábado el gran Legislador se identifica a sí mismo como el Creador de los cielos y la Tierra (Éxo. 20:8-11).

“En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo [sábados] –dice el Señor–; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico” (Éxo. 31:13). Algunos tratarán de poner obstáculos en el camino de la observancia del sábado, diciendo: “Ustedes no saben cuál es el día de reposo”; pero parecen entender cuándo llega el domingo, y han manifestado gran celo en formular leyes que obliguen su observancia. 

No quedarse sentado sin hacer nada

 Es nuestro deber hacer todo lo que está en nuestro poder para prevenir el peligro que nos amenaza... Sobre todos los hombres y las mujeres de oración en todo el país recae la gran responsabilidad de pedir que Dios despeje esta nube maligna y conceda unos pocos años más de gracia para trabajar por el Maestro.

Los que ahora observan los mandamientos de Dios necesitan moverse para que puedan obtener la ayuda especial que solo Dios puede darles. Deberían trabajar más fervientemente para dilatar tanto como sea posible la calamidad que los amenaza.

Hay muchos que están tranquilos, como durmiendo. Dicen: “Si la profecía ha predicho la imposición de la observancia dominical, con toda seguridad la ley será promulgada”, y habiendo arribado a esta conclusión se sientan en una serena expectación del evento, consolándose con la idea de que Dios protegerá a su pueblo en el día de angustia. Pero Dios no nos salvará si no hacemos el menor esfuerzo para realizar la obra que nos ha encomendado... 

Estados Unidos promulgará una ley dominical

Tarde o temprano, las leyes dominicales serán promulgadas.

Pronto las leyes dominicales serán puestas en vigor, y hombres en posiciones de confianza sentirán encono contra el pequeño puñado que observa los mandamientos de Dios.

La profecía del capítulo 13 de Apocalipsis declara que el poder representado por la bestia con cuernos semejantes a los de un cordero haría “que la tierra y los moradores de ella” adorasen al Papado, que está simbolizado en ese capítulo por una bestia “semejante a un leopardo” (vers. 12, 2)... Esta profecía se cumplirá cuando Estados Unidos haga obligatoria la observancia del domingo, que Roma declara ser el signo característico de su supremacía... 

Argumentos de los defensores de la ley dominical

Satanás pone su interpretación sobre los eventos, y ellos piensan, como él quiere que lo hagan, que las calamidades que llenan la Tierra son un resultado de la violación del domingo. Pensando apaciguar la ira de Dios, estos hombres influyentes promulgan leyes imponiendo la observancia del domingo.

Esa misma clase de gente asegura que la corrupción, que se va generalizando más y más, debe achacarse en gran parte a la violación del así llamado “día del Señor” (domingo), y que si se hiciese obligatoria la observancia de este día mejoraría en gran manera la moralidad social. Esto se sostiene especialmente en los Estados Unidos de Norteamérica, donde la doctrina del verdadero día de reposo, o sea el sábado, se ha predicado con más amplitud que en ninguna parte. 

Las leyes dominicales honran a Roma

Cuando el protestantismo extienda la mano a través el abismo para asir la mano del poder romano; cuando se incline por encima del abismo para darse la mano con el espiritismo; cuando, bajo la influencia de esta triple unión, nuestro país repudie todo principio de su Constitución como Gobierno protestante y republicano, y haga provisión para la propagación de las mentiras y las seducciones papales, entonces sabremos que ha llegado el tiempo en que se verá la asombrosa obra de Satanás, y que el fin está cerca.

Así como el acercamiento de los ejércitos romanos fue para los discípulos una señal de la inminente destrucción de Jerusalén, así esta apostasía podrá ser para nosotros una señal de que se llegó al límite de la tolerancia de Dios.

Cuando el Estado haga uso de su poder para poner en vigor los decretos y sostener las instituciones de la iglesia, entonces el protestante Estados Unidos habrá formado una imagen del Papado y habrá una apostasía nacional que solo concluirá en la ruina nacional. 

Decreto de alcance global

Cuando Estados Unidos, el país de la libertad religiosa, se una con el Papado para forzar la conciencia y obligar a los hombres a honrar el falso día de reposo, los habitantes de todo país del globo serán inducidos a seguir su ejemplo.

La cuestión del sábado será el punto culminante del gran conflicto final en el que todo el mundo tomará parte.

El reemplazo de lo verdadero por lo falso es el último acto del drama. Dios se manifestará cuando esta sustitución llegue a ser universal. Cuando las leyes de los hombres sean exaltadas por sobre las leyes de Dios, cuando las potencias de esta Tierra traten de obligar a los hombres a guardar el primer día de la semana, sepan que ha llegado el tiempo para que Dios actúe. 

Obedecer a Dios antes que a los hombres

El pueblo de Dios reconocerá el Gobierno humano como una ordenanza divinamente designada, y por precepto y ejemplo enseñará la obediencia a ella como un deber sagrado, siempre y cuando su autoridad se ejerza dentro de su esfera legítima. Pero, cuando sus demandas entren en conflicto con las de Dios, debemos elegir obedecer a Dios antes que a los hombres. Debe reconocerse y obedecerse la Palabra de Dios como una autoridad que está por encima de toda legislación humana. El “Así dice el Señor” no debe desecharse por un “Así dicen la iglesia o el Estado”.

La corona de Cristo debe elevarse por encima de todas las diademas de los potentados terrenales.

Satanás les ofrece a los hombres los reinos del mundo si ellos le ceden la supremacía. Muchos hacen esto y sacrifican el cielo. Es mejor morir que pecar; es mejor padecer necesidad que defraudar; es mejor pasar hambre que mentir. 

Oración

Oremos para que podamos aceptar el verdadero sello de Dios en nuestra vida y para que permanezcamos firmes de parte del Señor en este gran conflicto.






Autora: Ellen G. White
Extraco de: Eventos de los últimos días
Fuente: www.adventistas.org/10dias
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La Iglesia de Dios de los últimos días

El pueblo de Dios guarda sus mandamientos

Tengan todos cuidado de no hacer declaraciones contra el único pueblo que está cumpliendo la descripción que se da del pueblo remanente que guarda los mandamientos de Dios, [y] tiene la fe de Jesús... Dios tiene un pueblo distinto, una iglesia en la Tierra, que no es inferior a ningún otro, sino superior a todos en su capacidad de enseñar la verdad y vindicar la Ley de Dios... Hermano mío, si usted está enseñando que la Iglesia Adventista del Séptimo Día es Babilonia, está equivocado.

Tienen el testimonio de Jesús

A medida que se acerca el fin, y la obra de dar la última amonestación al mundo se extiende, resulta más importante para los que aceptan la verdad presente tener una clara comprensión de la naturaleza y la influencia de los Testimonios, los cuales, en su Providencia, Dios vinculó con la obra del mensaje del tercer ángel desde su mismo nacimiento.

Los hombres pueden valerse de un medio tras otro, y el enemigo tratará de seducir a las almas para apartarlas de la verdad, pero todos los que crean que el Señor ha hablado por medio de la Hna. White y le ha dado un mensaje estarán seguros frente a los muchos engaños que vendrán en estos últimos días.

La misión distintiva de los adventistas

Los adventistas del séptimo día han sido elegidos por Dios como pueblo peculiar, separado del mundo. Con el gran instrumento de la verdad, los ha sacado de la cantera del mundo y los ha relacionado consigo. Ha hecho de ellos representantes suyos, y los ha llamado a ser sus embajadores durante esta última fase de la obra de salvación. Les ha encargado que proclamen al mundo la mayor suma de verdad que se haya confiado alguna vez a seres mortales, las advertencias más solemnes y terribles que Dios haya enviado alguna vez a los hombres.

En un sentido muy especial, los adventistas del séptimo día han sido colocados en el mundo como centinelas y transmisores de luz. A ellos ha sido confiada la tarea de dirigir la última amonestación a un mundo que perece. La Palabra de Dios proyecta sobre ellos una luz maravillosa. Una obra de la mayor importancia les ha sido confiada: proclamar los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles. Ninguna otra obra puede ser comparada con esta y nada debe desviar nuestra atención de ella.

La autoridad especial de la Iglesia de Dios

Dios ha investido a su iglesia con especial autoridad y poder que nadie puede sentirse justificado de desatender o despreciar, porque al hacerlo desprecia la voz de Dios.

Dios ha otorgado a su iglesia el más elevado poder bajo el Cielo. Es la voz de Dios en su pueblo unido como iglesia, la cual debe ser respetada.

No se necesita una nueva iglesia

El Señor no le ha dado un mensaje para que diga que los adventistas del séptimo día son Babilonia, y para que inste al pueblo de Dios a salir de ella. Todas las razones que usted sea capaz de presentar no pueden pesar en mi ánimo con relación a esto, porque el Señor me ha dado una información específica que se opone a tal mensaje...

Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes. No existe la menor lógica en esto, ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa.

Les digo, hermanos míos, el Señor tiene un cuerpo organizado por medio del cual él trabaja... Cuando alguien se está apartando del cuerpo organizado, del pueblo que guarda los mandamientos de Dios; cuando comienza a pesar la iglesia en
su balanza humana y a pronunciar juicios contra ella, pueden saber que Dios no lo está dirigiendo. Está en el camino equivocado.

Dios pondrá todo en orden

No hay necesidad de dudar ni de temer que la obra no tenga éxito. Dios encabeza la obra, y él pondrá en orden todas las cosas. Si hay que realizar ajustes en la plana directiva de la obra, Dios se ocupará de eso y enderezará todo lo que esté torcido. Tengamos fe en que Dios conducirá con seguridad hasta el puerto el noble barco que lleva al pueblo de Dios.

¿No tiene Dios una iglesia viva? Él tiene una iglesia, pero es la iglesia militante, no la iglesia triunfante. Lamentamos que haya miembros defectuosos, que haya cizaña en medio del trigo... Aunque existen males en la iglesia, y los habrá hasta el fin del mundo, en estos postreros días la iglesia ha de ser luz para un mundo que está contaminado y corrompido por el pecado. La iglesia, debilitada y deficiente, que necesita ser reprendida, amonestada y aconsejada, es el único objeto de esta Tierra al cual Cristo concede su consideración suprema.

La iglesia militante es imperfecta

La iglesia militante no es la iglesia triunfante, y la Tierra no es el cielo. La iglesia está constituida por hombres y mujeres falibles, imperfectos, que no son sino aprendices en la escuela de Cristo para ser instruidos, disciplinados, educados, para esta vida y para la vida futura, inmortal.

Algunas personas parecen pensar que al entrar en la iglesia se cumplirán sus expectativas, y hallarán solamente personas puras y perfectas. Son celosas en su fe, y cuando ven faltas en los miembros de la iglesia dicen: “Nosotros abandonamos el mundo para no tener ninguna asociación con individuos malos, pero el mal se halla aquí también”; y preguntan, como los siervos de la parábola: “¿De dónde, pues, tiene cizaña?” (Mat. 13:27). Pero no necesitamos chasquearnos así, pues el Señor no nos autoriza a sacar la conclusión de que la iglesia es perfecta; y todo nuestro celo no nos permitirá tener éxito en lograr que la iglesia militante sea tan pura como la iglesia triunfante.

La iglesia triunfante

La obra pronto ha de terminar. Los miembros de la iglesia militante que han demostrado ser fieles integrarán la iglesia triunfante.

La vida de Cristo era una vida llena con un mensaje divino del amor de Dios, y él ansiaba intensamente impartir este amor a otros en una rica medida. Su semblante resplandecía de compasión, y su conducta se caracterizaba por la gracia, la humildad, la verdad y el amor. Cada miembro de su iglesia militante debe manifestar las mismas virtudes si quiere unirse a la iglesia triunfante.

Oración:

Oremos para que podamos formar parte del movimiento que Dios levantará en los últimos momentos de este mundo.




Autora: Ellen G. White
Extraco de: Eventos de los últimos días
Fuente: www.adventistas.org/10dias
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La última crisis de la Tierra

Preocupación por el futuro

El momento actual es de interés abrumador para todos los que viven. Los gobernantes y los estadistas, los hombres que ocupan puestos de confianza y autoridad, los hombres y las mujeres pensadores de todas las clases, tienen la atención fija en los acontecimientos que se producen alrededor de nosotros. Observan las relaciones que existen entre las naciones. Observan la intensidad que se apodera de todo elemento terrenal, y reconocen que algo grande y decisivo está por acontecer, que el mundo se encuentra en vísperas de una crisis espectacular.

Las calamidades en tierra y mar, la inestabilidad social, las amenazas de guerra, como portentosos presagios, anuncian la proximidad de acontecimientos de la mayor gravedad. Las agencias del mal se coligan y acrecen sus fuerzas para la gran crisis final. Grandes cambios están a punto de producirse en el mundo, y los movimientos finales serán rápidos.

Vendrán tiempos difíciles

El tiempo de angustia, que irá en aumento hasta el fin, está a las puertas. No tenemos tiempo que perder. El mundo está agitado con el espíritu de guerra. Las profecías del capítulo 11 de Daniel casi han alcanzado su cumplimiento final.

El tiempo de angustia –angustia como no ha habido desde que hubo nación [Dan. 12:1]– es inminente, y nos encontramos como las vírgenes dormidas. Debemos despertar y pedirle al Señor Jesús que nos sostenga con sus brazos eternos y nos lleve a través del tiempo de prueba que está ante nosotros.

El mundo se está volviendo más y más anárquico. Pronto una gran angustia sobrecogerá a las naciones, una angustia que no cesará hasta que Jesús venga.

Estamos en vísperas del tiempo de angustia y nos esperan dificultades apenas sospechadas.

Nos hallamos en el mismo umbral de la crisis de los siglos. En rápida sucesión, se seguirán unos a otros los castigos de Dios: incendios e inundaciones, terremotos, guerras y derramamiento de sangre. Tiempos tormentosos están delante de nosotros, pero no profiramos una palabra de descreimiento o desánimo.

Avisos de Dios

Dios advirtió siempre a los hombres acerca de los juicios que iban a caer sobre ellos. Los que tuvieron fe en su mensaje para su tiempo y actuaron de acuerdo con ella, en obediencia a sus mandamientos, escaparon a los juicios que cayeron sobre los desobedientes e incrédulos.

A Noé fueron dirigidas estas palabras: “Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí”. Noé obedeció, y se salvó. Este mensaje llegó a Lot: “Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad” (Gén. 7:1; 19:14). Lot se puso bajo la custodia de los mensajeros celestiales, y se salvó. Así también, los discípulos de Cristo fueron advertidos acerca de la destrucción de Jerusalén. Los que se fijaron en la señal de la ruina inminente y huyeron de la ciudad escaparon de la destrucción. Así también ahora, hemos sido advertidos acerca de la segunda venida de Cristo y de la destrucción que ha de sobrecoger al mundo. Los que presten atención a la advertencia se salvarán.

Lo que podemos esperar

Antes de su crucifixión, el Salvador había predicho a sus discípulos que iba a ser muerto y que resucitaría del sepulcro, y hubo ángeles presentes para grabar esas palabras en las mentes y en los corazones (Mar. 8:31, 32; 9:31; 10:32-34). Pero los discípulos esperaban la liberación política del yugo romano y no podían tolerar la idea de que aquel en quien todas sus esperanzas estaban concentradas fuese a sufrir una muerte ignominiosa. Desterraron de su mente las palabras que necesitaban recordar, y cuando llegó el momento de prueba los encontró sin la debida preparación. La muerte de Jesús destruyó sus esperanzas igual que si no se las hubiese predicho.

Así también, las profecías nos anuncian el porvenir con la misma claridad con que Cristo predijo su propia muerte a los discípulos. Los acontecimientos relacionados con el fin del tiempo de gracia y la preparación para el tiempo de angustia han sido presentados con claridad. Pero, hay miles de personas que comprenden estas importantes verdades de modo tan incompleto como si nunca hubiesen sido reveladas.

Profecías que exigen atención

Deberíamos estudiar los grandes hitos que señalan los tiempos en que vivimos.
Quienes se coloquen bajo el control divino para ser guiados por el Señor se darán cuenta del firme curso de los acontecimientos ordenados por él.

Debemos ver en la historia el cumplimiento de la profecía, para estudiar las operaciones de la Providencia en los grandes movimientos de reforma, y para comprender el progreso de los eventos en el ordenamiento de las naciones para el conflicto final de la gran controversia.

La importancia de los libros de Daniel y Apocalipsis

Se necesita un estudio mucho más detenido de la Palabra de Dios; especialmente Daniel y el Apocalipsis deben recibir atención como nunca antes... La luz que Daniel recibió de Dios fue dada especialmente para estos postreros días.

Leamos y estudiemos el capítulo 12 de Daniel. Es una advertencia que todos necesitaremos comprender antes del tiempo del fin.

El último libro del Nuevo Testamento está lleno de verdades que necesitamos entender.

Pronto se cumplirán las predicciones incumplidas del Apocalipsis. Ahora el pueblo de Dios debe estudiar con diligencia esta profecía y entenderla claramente. No encubre la verdad; nos advierte con claridad, diciéndonos lo que sucederá en el futuro.

Los solemnes mensajes que en el Apocalipsis se dieron en su orden deben ocupar el primer lugar en el pensamiento de los hijos de Dios.

Mantener la perspectiva correcta

No estamos ahora en condiciones de describir con exactitud las escenas que ocurrirán en nuestro mundo en el futuro, pero sí sabemos que este es un tiempo cuando debemos velar y orar, porque el gran Día del Señor está cercano.

Muchos apartarán su mirada muy lejos de los deberes actuales, del actual consuelo y de las presentes bendiciones, y pedirán prestadas dificultades para la crisis futura. Esto significará fabricar un tiempo de angustia anticipado; y no recibiremos gracia para ninguna de esas pruebas anticipadas.

Oración:

Oremos pidiendo fuerzas a Dios, para que la última crisis de la Tierra no nos encuentre desmotivados, sino confiados en el Señor.



Autora: Ellen G. White
Fuente: www.adventistas.org/10dias
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